Abandonamos Aoraki/Mt Cook y fuimos avanzando en dirección a Piopiotahi/Milford Sound, el mayor reclamo del Parque Nacional de los Fiordos. Ambos parques pertenecen al área de Te Wahipounamu, que está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
A mitad de camino, habíamos parado a dormir y allí amanecimos.
Como ya habíamos apreciado desde que salimos de Christchurch, montones de paisajes alucinantes nos acompañaban a cada paso.
También pasamos por una zona vitivinícola cercana a Queenstown, pero con los precios que se gastan por tierras neozelandesas, quedó como una anecdótica visita.
Casi llegando a nuestro destino, nos detuvimos para hacer noche en uno de los lugares que más nos impresionó: una zona de acampada llamada Henry Creek a orillas del lago Te Anau, donde disfrutamos de los últimos momentos de luz del día. La imagen habla por sí sola.
Al despertar, continuamos hasta Piopiotahi/Milford Sound, atravesando valles y montañas hasta llegar. Hay que decir que tuvimos realmente suerte, ya que es una región con una media de casi 200 días de lluvia al año y de las más húmedas del mundo y nosotros nos encontramos con una muy aceptable jornada de sol y nubes, con mucha visibilidad.
Esas lluvias provocan la existencia de grandes cascadas de agua desde lo alto de los montes que envuelven el fiordo e incluso algunas son permanentes casi todo el año.
Allí, compramos un billete en una de las tropecientas empresas de barcos que se dedican a recorrer el fiordo. Elegimos el más económico de los que recorrían los puntos principales y acertamos, ya que, a diferencia de la mayoría, el nuestro no iba abarrotado de manadas de turistas en grupo. Era nuestro día de suerte.
Y bueno, esto es lo que vimos:
Tras algo más de una hora navegando, recorriendo los 15 kilómetros de fiordo hasta dar con mar abierto (mar de Tasmania) y volver, nos despedimos de éste para continuar todavía más hacia el sur.
Más kilómetros, más paisajes, más animales... (en NZ hay 31 millones de ovejas y 6'6 millones de vacas, por tan sólo 3'4 millones de personas)
...y llegamos a Monkey Island, donde dormiríamos plácidamente antes de atacar al día siguiente los sureños 'The Catlins'.
...y llegamos a Monkey Island, donde dormiríamos plácidamente antes de atacar al día siguiente los sureños 'The Catlins'.
Seguiremos informando.
★★★ BESINES & BESICOS ★★★